“Hoy regresan a las manos de quienes tenían que haber regresado desde hace muchos años, y agradezco profundamente al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, porque esa es la manera de expresar su preocupación, para que podamos trabajar en el arte, en la cultura y detonar también el bienestar y la paz social de nuestro estado”, expresó.
Antes, Ernesto Prieto Ortega, director general del INDEP, sostuvo que la institución que encabeza prioriza la entrega de los bienes recuperados a los pobladores, a los ayuntamiento o a los gobiernos, que venderlos a particulares y que, por ejemplo, las instalaciones en desuso sean aprovechadas por los mexicanos.
A su vez, Teresa Márquez Martínez, directora general del Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Ferrocarrilero, relató que el país tiene una riqueza extraordinaria de patrimonio ferroviario que llegó a todos los rincones ya que solo dos estados no tienen ferrocarril: baja California Sur y Quintana Roo.
Añadió que la entrega y recepción de un valioso conjunto de estaciones monumentos históricos forman parte del proyecto de nación que ha planteado el presidente Andrés Manuel López Obrador, y que busca democratizar, fortalecer y hacer de la cultura un eje de transformación social.
“Seguimos en la noble tarea de reconocer y enaltecer nuestra diversidad cultural, al tiempo que logramos descentralizar los espacios culturales y ponerlos al servicio de las comunidades. El ferrocarril y la cultura ferrocarrilera forman parte de esa diversidad”, destacó.
Resaltó que las estaciones de ferrocarril deben ser aprovechadas nuevamente, pues si bien durante su larga existencia fueron centros de encuentros o despedidas, volverán a estar al servicio y disfrute de la comunidad, ahora para cumplir con otra función social.