Ante esta situación, los empleados solicitaron la intervención del Órgano de Fiscalización Superior para que investigue las finanzas del municipio y asegure el cumplimiento de sus derechos laborales.
Los inconformes no descartaron la posibilidad de demandar al municipio si no reciben sus pagos, pues de persistir la negativa, presentarán una denuncia ante el Tribunal de Conciliación y Arbitraje.
La inconformidad de los trabajadores se agravó cuando conocieron que los miembros del Cabildo -5 regidores y la síndica- sí recibirán una gratificación por el fin de trienio, pese a que la ley no prevé ese pago.
Además, informaron que recibirán vales de gasolina, lo cual fue visto como un trato desigual y una injusticia hacia los empleados municipales, a quienes se les ha negado el finiquito que por ley les corresponde.
Ante la falta de respuesta por parte de las autoridades municipales, los trabajadores adelantaron que continuarán alzado la voz para exigir lo que consideran un derecho legítimo y agotarán todas las vías legales para lograr el pago de sus liquidaciones.
Eduardo N., quien se encontraba en el área de Industria y Comercio presuntamente fue aviador en el último medio año de administración.




