El Gobierno del Estado emitió una declaratoria que no sólo regulará el servicio de transporte público en el tramo carretero Apizaco-Tlaxcala, a través de las carreteras federales con ruta 117D y 136, sino también incrementará las opciones de traslado para los usuarios.
El tramo a regularizar comprende arterias carreteras de jurisdicción federal, estatal y municipal, y posee puntos intermedios en Santa Úrsula Zimatépec y la Y, en Yauhquemehcan; San Matías Tepetomatitlán, en Apetatitlán; y Tizatlán, Boulevard Leonarda Gómez Blanco y Avenida Puebla; en el municipio de Tlaxcala.
Esa declaratoria garantizará el derecho de los tlaxcaltecas a la movilidad, pues estará asegurada la transparencia, competitividad, seguridad y legalidad del servicio de transporte público, que también será óptimo y humanitario.
Según el documento publicado, la situación operacional de esa vialidad fue analizada detalladamente, a fin de detectar irregularidades a subsanar y contar con una base para la mejora de los sistemas de gestión de la movilidad.
La respuesta de la institución federal, a través de la Dirección Ejecutiva de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes fue que la Dirección General de Autotransporte Federal “no cuenta con facultades expresas para regular y efectuar el cobro de contribuciones de empresas”.
Quedó asentado que ese tramo incluye zonas de jurisdicción federal, estatal y municipal; además de que, conformidad con la normatividad aplicable, cuando una ruta de transporte público estatal transita por vías federales deberá contar con el permiso de conectividad correspondiente.
Además, el Gobierno del Estado detectó que desde hace más de 30 años existen graves irregularidades en la prestación del servicio de transporte público de pasajeros de ese tramo, consideradas como situaciones anómalas que generan alta inseguridad para los usuarios, como la circulación de las unidades vehiculares sin la concesión correspondiente.
Eso quiere decir que a las unidades de transporte público de las empresas ATAH y Expresso Xicohténcatl no les es posible la asignación de placas vehiculares, no cuentan con tarjeta de circulación ni engomado, y que incluso no poseen con el dictamen para uso de gas licuado de petróleo (LP) como combustible.
También detectó que los operadores de las unidades conducen sin la licencia correspondiente y tarjetón de identificación oficial; mientras que, en el caso de una de las empresas, no tienen la póliza de seguro para el viajero.
Al regular y ampliar el servicio de esa vialidad, la administración estatal busca satisfacer la necesidad de los tlaxcaltecas para trasladarse de Apizaco a la capital de Tlaxcala, y con ello certificar el derecho a la movilidad en condiciones de seguridad vial, accesibilidad, eficiencia, sostenibilidad y calidad.
Ese tramo carretero, en materia de transporte público, es uno de las principales de la Zona Metropolitana Tlaxcala-Apizaco, que posee una superficie de 70 mil 900 hectáreas y que está conformada por los municipios de Amaxac, Apetatitlán, Apizaco, Cuaxomulco, Chiautempan, Contla, Panotla, Santa Cruz Tlaxcala, Tetla, Tlaxcala, Tocatlán, Totolac, Tzompantepec, Xaloztoc, Yauhquemehcan, Tlaltelulco, Texóloc, Tetlanohcan y Xiloxoxtla.
Se trata de una zona de intercomunicación para el traslado de las personas con destino a la Capital, por ejemplo, para realizar trámites oficiales en las dependencias de la administración pública federal y estatal; asistir a centros educativos, de salud de servicios privados, así como de esparcimiento.
Parte de la relevancia es que en Apizaco confluyen, en forma estratégica, la población usuaria de transporte público de pasajeros de 17 municipioscomo Atlangatepec, Emiliano Zapata, Lázaro Cárdenas, Tlaxco, Huamantla, Terrenate, Atltzayanca, Cuapiaxtla, Tequexquitla, Ixtenco, Ziltlaltépec, Benito Juárez, Calpulalpan, Españita, Hueyotlipan, Nanacamilpa y Sanctórum, con un número aproximado de 355 mil 637 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
La intención es dotar a la población de un servicio de transporte público seguro y de calidad, y al mismo tiempo resguardar la vida, salud e integridad física de todas las personas.
En la obtención de las concesiones podrán participar empresas que cumplan con los siguientes requisitos: que posean vehículos tipo minibús y con una antigüedad máxima de cinco años, ya que por su tamaño compacto y versatilidad, se han convertido en un elemento esencial en el tejido de la movilidad urbana actual.
Además, ese tipo de unidades desempeñan un papel excepcional en las calles congestionadas de las metrópolis y zonas urbanas vehículos, al tener una presencia ágil, segura y adaptable; navegar entre el tráfico y cumplir una función vital en la vida cotidiana de la población que depende del transporte público de pasajeros.
El documento también establece que los vehículos deberán ser adaptables para abordar personas de grupos vulnerables, como personas con discapacidad, en distancias cortas o medianas dentro de una ciudad o región, con una estructura similar a la de un autobús, pero de menor tamaño.
Las personas morales tendrán que tramitar ante las autoridades federales correspondientes el permiso de conectividad para explotar la concesión sobre el tramo correspondiente sobre las carreteras federales 117D y 136.
En Tlaxcala, la carretera federal 117D se refiere a la autopista San Martín Texmelucan-Tlaxcala-El Molinito, una vialidad de cuota que conecta a las ciudades de Apizaco y Tlaxcala con San Martín Texmelucan, Puebla. Entre los tlaxcaltecas es conocida popularmente como la carretera Apizaco-Tlaxcala.




