Sostuvo que se trata de uno de los proyectos ecológicos más ambiciosos que se han planteado en la historia del país y que ya muestra avances importantes. Señaló también que, a fin de lograr un proyecto de restauración exitoso, la secretaria Bárcena ha instruido la incorporación de soluciones basadas en la naturaleza, trabajar en coordinación con los diferentes órganos del sector ambiental y los distintos niveles de gobierno e involucrar a las comunidades.
El director del organismo de cuenca Balsas y coordinador de Restauración de la Cuenca del Río Atoyac, Andrés Galván Torres, reconoció el esfuerzo del gobierno de Tlaxcala para atender el río Zahuapan y aseguró que gracias a ello se han logrado avances en menos de 3 meses.
Finalmente, la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, informó que hasta el momento se han saneado 13 plantas de tratamiento de agua con una inversión histórica de más de 600 millones de pesos por parte del gobierno que encabeza, lo cual permite la certificación del 60% del agua tratada para regresar al río y a los sistemas de irrigación en el campo.
Durante el recorrido de diagnóstico y caracterización se visitaron seis sitios en los municipios de Tlaxco, Apetatitlán, Amaxac de Guerrero y Apizaco, incluyendo las plantas de tratamiento de aguas residuales de Tlatempan y Tlaxco, las cuales se beneficiarán de proyectos de reingeniería. La comitiva también recorrió afluentes del río Zahuapan, donde se identificaron descargas irregulares y posibles contaminantes, y visitaron la laguna de Atlangatepec, donde corroboraron que la calidad del agua es todavía sana, lo que permite la proliferación de peces, aves y pulga de agua.
Las autoridades de los tres niveles de gobierno coincidieron en la necesidad de evitar que las descargas de aguas residuales contaminen este cuerpo de agua de alto valor para los municipios circundantes.
En la visita también participaron Pedro Aquino Alvarado, secretario del Medio Ambiente de Tlaxcala, y Gabriela Ortiz Verino, subprocuradora de inspección industrial de la Profepa, así como representantes del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), la Conanp, la Conabio, el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático y funcionarios de gobiernos estatales y municipales.




