Las modificaciones aprobadas por el Congreso de la Ciudad de México, para que las corridas de toros sean libres de violencia tendrán un impacto negativo en la economía y en las empresas taurinas de Tlaxcala, ante posibles pérdidas de los ganaderos y la falta de interés por parte de las aficionados, coincidieron Luis Mariano Andalco, exdirector del Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino (ITDT) y José Luis Angelino Arriaga, actual director de ese órgano.
En sendas entrevistas, quienes forman parte del gremio taurino en la entidad lamentaron la votación unánime del Congreso de la Ciudad de México para determinar que las corridas estén libre de sangre, al considerar que con ello se elimina la esencia de la fiesta brava.
Al aceptar que los tiempos alcanzaron a la tauromaquia, ambas personalidades recordaron que desde su llegada a México, hace 500 años, las corridas de toros consisten en un espectáculo de vida y muerte, y modificarlo implica, probablemente, el inicio de una desaparición de la fiesta brava.
“Es un día triste para la tauromaquia y para la historia del toreo en México, sobre todo para la Monumental Plaza de Toros México, que es la más importante de América y la tercera más importante a nivel global”, fueron las palabras que expresó José Luis Angelino Arriaga, actual director del ITDT.
En entrevista, considero que existió un desconocimiento por parte de los diputados locales de la Ciudad de México en las modificaciones hechas a la celebración de la fiesta brava, y que les faltó abrir el diálogo y escuchar a quienes forman parte de la tauromaquia en México.
Indicó que tampoco fue escuchada una propuesta que tenían la intención de presentar, que consistía en incluir un par de barandillas con banderillas de clavo, un puyazo con una pulla muy pequeña que no sangraría al toro y establecer tres intentos para matar al toro, y en caso de que no sucediera regresarlo vivo.
Es un cambio radical en la fiesta de los toros… lo que se intentaba dialogar era la cantidad de gente que se va a quedar sin empleo, porque el espectáculo cambia radicalmente y ya tenemos ejemplos, como en Ecuador, en donde fue aprobado una ley similar y desafortunadamente la fiesta de los toros se perdió y dejó pérdidas económicas en la ciudadJosé Luis Angelino Arriaga, actual director del ITDT.
Abundó que la repercusión económica será en todo el país, pero más en Tlaxcala que es un estado taurino, donde hay una industria muy grande que vive y depende de eso, por lo que dijo que estarán muy atentos de lo que pueda suceder en provincia con esas reformas hechas en el vecino estado.
“No lo quiero decir, pero pierde totalmente interés la fiesta brava, al final es un espectáculo de vida y muerte, es un espectáculo cruel y desde hace 500 años cuando llegó a México así lo conocemos”, añadió.
También indicó que los ganaderos cuidan al toro durante cuatro años para que sea lidiado, por lo que la intención de regresarlo después de la faena generará pérdidas y “después ya no sirve, no puede ser una mascota, y en las 28 ganaderías que hay en Tlaxcala son reservas económicas que generan una importante derrama económica, porque incluso hay turistas que presencian esos espectáculos y es complicado”.
Por su lado, Luis Mariano Andalco, exdirector ITDT, consideró que la determinación hecha por el poder Legislativo de la CDMX es un suceso indignante que afectará grandemente a la tauromaquia de Tlaxcala, pues sostuvo que no son cambios, sino que es el primer paso a un atropellamiento fuerte a una comunidad que vive y depende de la fiesta de los toros.
Tlaxcala es un estado con 38 ganaderías y aproximadamente 200 familias viven de la labor del campo bravo; son 200 caporales que se quedarán sin un sustento porque no son modificaciones, es exterminar o terminar rotundamente con una tradición y una identidad del pueblo de MéxicoLuis Mariano Andalco, exdirector ITDT.
Señaló también que el toro bravo es criado para ser lidiado y para ser sacrificado en el ruedo, porque eso es parte de la cultura y tradición que tiene la fiesta brava, al tiempo que criticó el desconocimiento de los diputados de la Ciudad de México en las reformas avaladas ayer, ya que explicó que al toro no se le puede indicar cuánto tiempo debe durar y tampoco puede ser regresado a la ganadería.
“Tlaxcala está totalmente perjudicado en el momento que no haya corridas en la plaza más importante de Latinoamérica, que es la Plaza México, repercutirá de forma negativa a las ganaderías, ya no se venderían toros, difícilmente alguien haría empresa para hacer este tipo de festejos y yo creo que es un paso a terminar con la fiesta de los toros”, lamentó.
Agregó que la afectación no solamente sería a los ganaderos sino también a quienes hacen banderillas, muletas, subalternos, monosabios y un sinfín de personas, porque tan solo una corrida de toros da empleo de forma directa a 150 personas y más de 600 de manera indirecta.




