Papa Francisco deja legado de misericordia y cercanía en Iglesia de Tlaxcala

“Con la muerte del Papa Francisco nos queda un legado de misericordia y cercanía de la Iglesia con la gente, pues fue el Papa de la misericordia, la ternura e infinidad de gestos que realizó durante su papado”, sostuvo el obispo de Tlaxcala, Julio César Salcedo Aquino.

Ante decenas de fieles que se dieron cita para ofrecer una homilía por su eterno descanso, el jerarca de la Iglesia Católica en Tlaxcala reconoció la cercanía que durante su vida tuvo Francisco con los cristianos, pues insistió en no quedarse en los templos, sino salir y tener una Iglesia de puertas abiertas, una Iglesia sinodal y caminar juntos hacia la santidad.

En el marco de la celebración de la Pascua, donde aún estuvo presente para emitir un mensaje en la Plaza de San Pedro, donde comenzó su ministerio el día en que fue elegido Papa y únicamente pidió que oraran por él para comenzar a caminar con el pueblo de Dios hasta el último día de su sacrificio apostólico, pues ahí siempre quiso estar a pesar de sus limitaciones, porque su presencia fue más elocuente que cualquier otro discurso. 

Hay un signo providencial que durante la Semana Santa el Papa Francisco participó de una manera más cercana a la pasión y a la muerte de Jesús desde su enfermedad y, aún así en su enfermedad tuvo ese gesto de ir a la cárcel con quien perdió su libertad para llamarlos a renovar su esperanza.Julio César Salcedo Aquino, obispo de Tlaxcala.

Resaltó que siempre insistió en que el camino de Dios es cercanía, vocación y ternura, y él tenía esos gestos de cercanía, de estar siempre al lado de las personas, pues oportunidad que tenía buscaba la cercanía con las personas, sobre todo aquellos que necesitaban más.

Destacó que fue un Papa que promovió el diálogo e insistió en la construcción de puentes, así como en la defensa de la dignidad de la persona, entre otros aspectos más que estuvieron en su corazón, como el cuidado de los jóvenes y de los ancianos, pues son ellos la sabiduría de las familias y de las comunidades.

Aseguró que siempre promovió tener signos tangibles de esperanza, de amor y cosas concretas, pues el llamado a los sacerdotes fue de proteger, promover e integrar a los más vulnerables. 

Por otro lado, Salcedo Aquino agradeció que le haya dado el regalo de los Niños Mártires de Tlaxcala al mundo, pues tuvo la sensibilidad para canonizarlos el 15 de octubre de 2017, es algo que le importa mucho a la Diócesis de Tlaxcala y que siempre lo llevará en el corazón, pues puso a Cristóbal, Antonio y Juan como ejemplo de perdón y alegría, además de que son modelo de santidad.

Agradecer infinitamente al Papa Francisco esa sensibilidad que tuvo con esos niños valientes, creativos, audaces y que nos dieron la maravilla del Evangelio, pues nosotros de una manera especial estamos orgullosos porque son guías en el camino de la evangelización, la cercanía con los pueblos y todas las personas.Julio César Salcedo Aquino, obispo de Tlaxcala.

De igual forma, destacó las encíclicas que dejó y el legado de la enseñanza de la Iglesia que promovió, pues en tiempos de pandemia salió solo bajo la lluvia a orar por la salud del mundo en la Plaza de San Pedro, donde dijo que había sorprendido al mundo una tormenta.

Esa oración mientras todos estaban encerrados. El Papa salió a la Plaza de San Pedro a orar por el mundo entero. En ese tiempo nos dio la carta sobre San José donde decía que amó a Jesús como Padre y lo presentó como servidor del Evangelio y de los más necesitados.Julio César Salcedo Aquino, obispo de Tlaxcala

Aceptó que el Papa Francisco fue quien encabezó la renovación de la Iglesia para fomentar la unidad con fe, actitudes y signos de esperanza, pero que ahora ya se encuentra con Dios padre para continuar allá su caminar, por eso oremos para que sea recibido por Dios con los brazos abiertos y reciba el abrazo de la misericordia”. 

Además, precisó que los últimos días de su vida, especialmente durante la Semana Santa, el Señor Jesucristo lo asoció a su Pasión y Muerte; ahora, en la Pascua, lo ha unido a su Resurrección; Cristo, la esperanza, no lo defraudó.

Al concluir la celebración eucarística, el Obispo de Tlaxcala llamó a los fieles a seguir en oración en torno al Santo Padre fallecido.

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Redacción
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