Sin reporte de casos de gusano barrenador en Tlaxcala

A la fecha, en la entidad tlaxcalteca no se ha registrado ningún caso de gusano barrenador en humanos; sin embargo, diversas dependencias realizan acciones de vigilancia en territorio estatal en ganado, a fin de descartar que pudiera estar afectado por este parásito, informó Rigoberto Zamudio Meneses, titular de la Secretaría de Salud (Sesa).

Luego de que en días pasados se detectara en el estado de Chiapas el primer caso de miasis o enfermedad parasitaria por gusano barrenador cochliomyia hominivorax en una mujer de 77 años de edad de la comunidad de Acacoyahua, el funcionario comentó la situación que priva en el estado en torno a esta enfermedad.

Afirmó que hasta el momento no se ha identificado a pacientes con esta problemática en su salud, pero afirmó que Sesa trabaja en conjunto con la Secretaría de Impulso Agropecuario (SIA) y con autoridades sanitarias federales en la vigilancia del ganado que pudiera importar este parásito.

Subrayó que el gusano barrenador “es una alerta más que se suma al universo de enfermedades que están en vigilancia epidemiológica” en la República mexicana, como lo son el sarampión, la rubeola y la tuberculosis.

De acuerdo con información del gobierno de la República, la miasis se origina luego de que la hembra del gusano barrenador deposita sus huevos en heridas abiertas, donde las larvas nacen y se alimentan de tejido vivo.

Por ello, las autoridades sanitarias recomiendan tomar medidas de prevención: evitar regiones donde el gusano barrenador es endémico, así como el contacto con ganado; usar repelente, mantener limpias y cubiertas las heridas, vestir ropa que proteja la piel y evitar dormir al aire libre si no hay protección con mallas o telas metálicas.

Los síntomas que provoca este parásito en seres humanos son dolor, presencia de larvas visibles en heridas, mal olor, fiebre y lesiones que no sanan. “Ante cualquier sospecha, se debe acudir de inmediato a un centro de salud”, resaltan.

También, puntualizan que el gusano barrenador es una infestación provocada por las larvas de la mosca cochliomyia hominivorax, las cuales se alimentan del tejido vivo de animales mamíferos y, en raras ocasiones, de las aves.

Detallan que esos insectos depositan sus huevos en heridas superficiales y que las larvas eclosionan en un periodo de 12 a 24 horas, para que posteriormente se alimenten del tejido en un lapso de 4 a 8 días, “causando graves daños al animal”.

A principios de este mes de abril el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) informó que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Agricultura) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) firmaron el Acuerdo General de Cooperación y Gestión de Proyectos.

Ello, para impulsar acciones coordinadas en materia de desarrollo rural, seguridad alimentaria, competitividad, productividad, sanidad, inocuidad y calidad agroalimentaria.

Este plan de colaboración establece que el IICA aportará fondos por la cantidad de un millón 625 mil dólares para financiar acciones de control y erradicación del gusano barrenador del ganado, así como para implementar otros proyectos estratégicos en el ámbito agrícola.

Según el IICA, este tipo de plagas requiere un abordaje regional y subraya que la cooperación tiene un papel clave. Anota que los fondos económicos se destinarán a la construcción de un punto de verificación para el ganado que ingresa a México desde Cosamaloapan, estado de Veracruz, entre otras acciones.

Tanto Agricultura como el IICA reconocen que el gusano barrenador representa un desafío para la sanidad animal en la región mesoamericana, por lo que las medidas de control incluirán mejoras en inspecciones sanitarias, fortalecimiento de protocolos para movilización ganadera y campañas de capacitación dirigidas a técnicos, productores y laboratorios para la prevención; “contención y erradicación efectiva de esa enfermedad”.

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Redacción
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