Diócesis llama a unirse en oración por su salud del ex obispo de Tlaxcala

La Diócesis de Tlaxcala llamó a unirse en oración y poner en manos del Señor la pronta recuperación y fortaleza espiritual del ex obispo de Tlaxcala, Francisco Moreno Barrón, debido a que el cáncer que inicialmente se alojaba en su pulmón izquierdo se ha extendido hacia el derecho, al tiempo que encomendó su salud a la Virgen de Ocotlán y a los Santos Niños Mártires.

A través de una carta dirigida a la Arquidiócesis de Tijuana, de la cual es arzobispo metropolitano, el religioso explicó que desconoce cuándo y dónde inició, pero el cáncer se manifestó en él hace unos tres años, lapso en el que ha sido intervenido quirúrgicamente en dos ocasiones y ha llevado cuatro tratamientos contra la enfermedad.

La primera de sus cirugías fue el 2 de abril de 2023 para retirar el abundante líquido pleural alojado en el pulmón izquierdo y para realizar una biopsia, que evidenció la presencia de un cáncer maligno llamado mesotelioma epitelioide, debido al contacto con el asbesto, el cual es uno poco frecuente y muy huidizo.

Contó que la segunda cirugía fue el 6 de mayo de 2024, una decorticación pleuropulmonar para retirar la pleura enferma que envolvía a diferentes órganos internos, por lo que durante estos años y de manera sucesiva, ha recibido cuatro tratamientos de inmunoterapia y quimioterapia, en los que le han aplicado ya los pocos medicamentos con sustento científico que existen para la atención de este cáncer.

Señaló que en cada estudio del PET-CT realizado después de cada tratamiento se ha mostrado un aumento del cáncer, incluido el último del 31 de julio de este año, donde se aprecia un significativo crecimiento en la luminosidad del costado izquierdo, sobre todo en el lóbulo inferior del pulmón y en torno al mediastino, mostrando a la vez que la enfermedad ha comenzado a invadir el pulmón derecho.

Detalló que los efectos y secuelas de las cirugías y tratamientos han sido muy variados y los experimentó interiormente; sin embargo, su estado físico sigue funcional, al punto que la enfermedad no es tan evidente al exterior, salvo algunas manifestaciones que no escapan a los ojos y al corazón de quienes lo conocen y observan más de cerca.

Agregó que se trata de un proceso interno que se manifiesta muy poco al exterior; empero, se siente con el deseo y el deber de dar a conocer a la Iglesia, a la Arquidiócesis de Tijuana y a todos los fieles a quienes se debe y ama, la realidad objetiva de su enfermedad, sumando otras dos operaciones y el cuidado del absceso perianal que ha enfrentado también durante este tiempo.

Anunció que este miércoles 27 de agosto recibirá, en el Instituto Nacional de Cancerología de la Ciudad de México, la primera inmunoterapia del nuevo tratamiento, dosis que posteriormente le aplicarán cada tres semanas en Tijuana para evitar los riesgos de viajar en avión con tanta frecuencia.

Reveló que junto con la inmunoterapia intravenosa tomará diariamente un medicamento complementario vía oral, esperando que en seis u ocho semanas los resultados de esta combinación de medicamentos sean favorables, pero habrá que monitorear sus efectos que serán más agresivos para, si es el caso, dosificarlos o suspenderlos.

Por lo anterior, aclaró que regresará a Tijuana el 29 de agosto para asumir su responsabilidad en el cuidado de su salud, pero confiado de que sigue en las manos paternales de Dios, así como en el cuidado maternal de la Virgen María, en la intercesión de los santos y la ferviente oración de la Iglesia.

En su momento, el ex obispo de Tlaxcala expresó su agradecimiento a quienes lo han acompañado con su oración en su enfermedad, al tiempo que reconoció que Dios realiza su plan de amor y salvación sobre él a lo largo de su vida y en el proceso de salud-enfermedad que vive.

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Redacción
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