En medio de una protesta de campesinos con tractores en las inmediaciones de la Cámara de Diputados, la Comisión de Recursos Hidráulicos, Agua Potable y Saneamiento aprobó el dictamen de la iniciativa para expedir la Ley General de Aguas y reformar la Ley de Aguas Nacionales.
Con 28 votos a favor, 9 en contra y 3 abstenciones, el proyecto pasará a discutirse en la Cámara de Diputados, incluidas las reservas.
Los campesinos provenientes de Puebla, Tlaxcala, Veracruz y otras entidades demandaron (sin éxito) posponer la aprobación de la reforma.
Alberto de Santiago Murillo, representante de la Asociación de Áreas Agrícolas y Pecuarias del Estado de Zacatecas (AAAPRIZAC), afirmó:
“No pertenecen a ningún grupo político, el color de todos los productores es el azul del cielo y el verde del campo”.
También pidió a las y los legisladores que tomen el tiempo necesario para analizar la iniciativa:
“Que haga lo que tenga que hacer con responsabilidad y que se tome el tiempo necesario para construir bien, porque lo que se construye con poco tiempo no está bien cimentado y necesitamos que esto se fortalezca”.
Tras entonar el Himno Nacional, Alfredo Trujillo Islas, de Puebla, señaló:
“No queremos que nos regalen nada, no somos limosneros ni muertos de hambre, solo queremos que nos dejen trabajar como estamos, seguir produciendo como estamos. ¿Por qué nos quieren quitar nuestro patrimonio?”.
Dentro de la Comisión, Morena y sus aliados rechazaron que el dictamen afecte a los productores agropecuarios. Sin embargo, la oposición anunció su voto en contra y pidió posponer el debate.
Tatiana Ángeles Moreno (Morena) destacó que se mantiene el binomio agua–tierra y subrayó que continúan las concesiones y la transmisión de derechos.
“Esta ley visualiza el largo plazo para dar viabilidad a la vida misma. Es importante mencionar, ante la desinformación auspiciada por grandes acaparadores de agua, que la transmisión de derechos del agua se mantiene. No debe haber preocupación de los agricultores y ganaderos que tienen concesiones, continuarán.
Se crea también un catálogo de delitos contra las aguas nacionales. Tiene la finalidad de generar una cultura de respeto al agua, pero si se reinciden las malas prácticas, la ley será punitiva con penas graves”.
Óscar Bautista Villegas (PVEM) aseguró que el dictamen “responde de manera técnica y verificable al 90% de las demandas campesinas“.
José Luis Montalvo (PT) afirmó que escucharon a los productores agropecuarios “hasta la madrugada”.
Paulo Gonzalo Martínez (PAN) dijo que el dictamen “nació mal” y añadió que “en cualquier parlamento serio, un proyecto con 90 cambios se manda a la congeladora”.
Señaló que la reforma “centraliza el agua“, no destina presupuesto y tampoco da certeza sobre volúmenes de agua, “criminalizando a los productores del campo”.
“Yo conozco el campo y hay una verdad que no falla. El campo funciona con tres palabras: tierra, agua y alimento. Si rompes una de ellas, las otras 2 se caen. Este dictamen rompe todo el equilibrio, la confianza y el futuro de miles de mexicanos.
El 76% del agua concesionada del país se usa para producir comida, la cual llega a su mesa, a sus familias y a sus hijos. Sin ese volumen de agua, México va a entrar a un riesgo alimentario. Estamos hablando de más de 5 millones de familias que dependen directamente del campo”.
Humberto Ambriz Delgadillo (PRI) señaló que no se oponen a una reforma de este tipo y que su postura no es “ideológica”, sino técnica y jurídica:
“Debemos decirlo con claridad, el sector agrícola y pecuario no están de acuerdo con esta ley. Y su descontento no es ideológico, es técnico y práctico. Ayer los escuchábamos, los productores nos han manifestado preocupaciones muy concretas.
Sin importar reglas más estrictas, sin garantizar inversión en tecnificación, infraestructura o modernización, se colocan cargas administrativas y sanciones severas pero no se ofrece certidumbre sobre volúmenes, disponibilidad ni acceso equitativo. Quien trabaja la tierra no necesita más castigos, necesita reglas claras, apoyo técnico y acompañamiento del Estado”.
Miguel Ángel Sánchez (Movimiento Ciudadano) pidió escuchar a los sectores productivos del campo e invitó a Morena a dialogar con los campesinos que se manifiestan con sus tractores afuera de San Lázaro.




