Frío afecta a comunidades del nororiente de Tlaxcala; la población pide abrigos y agua potable

El frío no sólo penetra hasta los huesos, se mete en las casas de block sin repellado, se cuela por las rendijas de las puertas de lámina y se instala en la mesa donde a veces falta lo básico.

En la sierra norte y oriente de Tlaxcala, las madrugadas de diciembre avanzan envueltas en neblina espesa y viento helado, mientras la pobreza se observa cada amanecer.

A días del solsticio de invierno, las bajas temperaturas transforman pueblos enteros en silencios blancos, donde resistir también es una forma de fe.

Cuando cae la tarde, en comunidades de Atltzayanca, Terrenate, Tequexquitla, Emiliano Zapata, Atlangatepec y Tlaxco se cubren con una cortina de niebla que no permite ver más allá de 100 metros.

No hay tormenta, pero el viento sacude con la misma crudeza que una helada. Las calles se vacían, algunas tiendas permanecen abiertas sin clientes y el frío convierte a las comunidades en escenarios fantasmales.

En El Peñón, Tlaxco (uno de los puntos más altos de la Sierra de Tlaxco, a unos 3 mil 400 metros de altitud) la neblina aparece desde la mañana y no se va. Las familias se resguardan al interior de sus viviendas, prenden fogones con leña que bajan del cerro.

El humo se mezcla con el olor a humedad. Afuera, el día parece más corto, la neblina roba horas de luz y el sol apenas asoma.

De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua, Cuapiaxtla se ubicó la semana pasada como el quinto municipio más frío del país. El Servicio Meteorológico Nacional advierte que diciembre se perfila como el mes más gélido del actual temporal invernal, incluso por encima de enero y febrero de 2026 en cuanto a intensidad temprana, con la llegada del frente frío número 21 el pasado sábado, el cuarto del mes.

La temporada de frentes fríos 2025-2026 inició en septiembre y se extenderá hasta mayo y bajo la influencia del fenómeno “La Niña”, se espera un invierno más seco, pero con episodios de frío intenso, especialmente entre diciembre y marzo.

En este sentido, la tormenta negra que causará lluvias en la mayor parte del país, en los 60 municipios no traerá remanentes.

En zonas serranas de Tlaxcala, los microclimas elevan la vulnerabilidad: se prevén mañanas con temperaturas cercanas o por debajo de cero grados Celsius y tardes gélidas.

A la crudeza del clima se suma el rezago social. En estas comunidades, el frío camina de la mano con el desabasto de agua potable y la precariedad económica.

Los datos de estaciones climatológicas confirman precipitaciones recientes, pero no alivian la carencia estructural. El agua no siempre llega a los hogares, y cuando lo hace, no alcanza. En el estiaje que apenas empieza se siente más.

Mientras tanto, el paisaje invernal se impone. Desde el Mirador “Las Brujas”, en Panotla, cada amanecer de diciembre muestra a La Malinche recortada en tonos azul grisáceo, envuelta en capas de bruma y nubosidad.

La claridad del aire frío permite una visibilidad excepcional: un contraste sereno frente a la dureza que se vive en las comunidades más altas y pobres del estado.

María, ama de casa de El Peñón, Tlaxco, expresa que: “la presidenta municipal de TlaxcoDiana Torrejón Rodríguez, sólo vino por el voto y no ha regresado a cumplir sus promesas de campaña”. “Necesitamos agua, abrigos y colchonetas; llegó el frío y no para”, refiere.

Y dice que las carencias van más allá del clima: calles de terracería sin pavimentar desde hace tres décadas y hogares donde hay enfermos y apenas lo básico para comer. 

“El dinero de la pensión de Gobierno se va en medicamentos”, dice la mujer de 70 años. Con la neblina, agrega, que los días se acortan

Campesinos de Las Vigas lograron vender la papa a buen precio este año, lo que les permite un respiro, sin embargo, el alivio es temporal frente al encarecimiento de los alimentos básicos y la falta de un precio justo para el maíz.

“La carne no tiene precio y el forraje está muy caro. Aquí estamos dándole vuelta a lo que se produce y cultiva”, expresa Pedro bajo una neblina persistente. Para quienes dependen del ganado, el invierno significa mayores costos y menor margen para resistir.

Para mitigar los efectos del invierno, autoridades municipales activaron refugios temporales nocturnos en Tlaxco, Huamantla, Tequexquitla, Atltzayanca, Terrenate y Emiliano Zapata. Estos espacios, coordinados ofrecen resguardo, alimentación mediante comedores comunitarios y atención médica.

Personal de Protección Civil recorren las comunidades para ubicar a personas en situación de calle y ofrecer traslados voluntarios. Aun así, la demanda supera a los recursos: faltan cobijas, colchonetas y apoyos básicos para enfrentar las temperaturas extremas. El sector Salud pidió a la población más vulnerable aplicarse todo el cuadro de vacunas incluida las variantes contra el Covid-19 e Influenza.

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Redacción
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