El secretario de Educación Pública del Estado, Homero Meneses Hernández, dio a conocer que las niñas de entre 10 y 14 años que abandonan la escuela a causa de un embarazo son víctimas de violación, ya que a esa edad no puede considerarse un embarazo consensuado, por lo que se reforzarán los mecanismos de detección y atención para evitar que los casos pasen desapercibidos.
El funcionario explicó que, a partir de este año, la Secretaría de Educación activará una alerta automática cada vez que se registre la baja o ausencia de una niña dentro de ese rango de edad. Esta medida busca evitar que las menores sean retiradas del sistema educativo bajo el argumento de “motivos personales” o supuestos cambios de domicilio sin que exista un seguimiento institucional.
Detalló que, cuando una madre o padre solicite la baja de una alumna, el director o directora deberá reportarla de inmediato, lo que activará una verificación en el sistema estatal para confirmar si la menor fue dada de alta en otra institución. En caso de que no se detecte su reinscripción en un plazo de hasta 30 días, se dará aviso a la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes para su localización y valoración de su estado de salud.
Meneses Hernández señaló que, si se detecta que la inasistencia escolar se debe a un abuso sexual y embarazo, la Procuraduría deberá intervenir de manera inmediata para garantizar la atención integral de la menor y dar seguimiento legal al delito, el cual se persigue de oficio.
El titular de la SEP destacó que Tlaxcala ha logrado una disminución de más del 30 por ciento en el embarazo infantil, al cerrar 2025 con 63 casos, cifra menor a la registrada en 2024; sin embargo, subrayó que el objetivo es erradicar completamente este fenómeno.
“No debe haber una sola niña embarazada”, afirmó.
Finalmente, anunció que se capacitará a directivos escolares en la aplicación de estos protocolos y llamó a los medios de comunicación a difundir la estrategia, con el fin de que la sociedad conozca que las autoridades no permitirán que las niñas desaparezcan del sistema educativo sin saber dónde están ni en qué condiciones se encuentran.




