Las autoridades sanitarias reiteraron que el sarampión es altamente contagioso. El cuadro clínico suele iniciar con síntomas similares a una gripe común, evolucionando alrededor del séptimo día con la aparición de fiebre alta, escurrimiento nasal y las características manchas en la piel, momento en el cual es crucial solicitar atención médica y evitar el contacto con otras personas.