El resultado de un sorteo organizado en una parroquia de Brasil pronto se convirtió en una discusión pública luego de que el ganador del premio principal fuera el propio sacerdote encargado de la actividad.
El hecho ocurrió durante un evento realizado para reunir recursos destinados a proyectos comunitarios.
El sacerdote Eduardo Senna participó en la rifa tras adquirir varios boletos, como parte del apoyo a la iniciativa. El evento tuvo lugar en la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada en la ciudad de Florianópolis.
Durante la dinámica del sorteo, los boletos fueron lanzados al aire y uno de ellos fue tomado por el propio sacerdote. Posteriormente, se confirmó que ese boleto correspondía al número ganador del premio mayor, un vehículo modelo Fiat Argo.
El resultado no dejó muy conformes a los feligreses ni a los participantes en el sorteo quienes cuestionaron la transparencia del proceso, al considerar que el organizador del evento resultó beneficiado.
A otros participantes, no les quedó más que aceptar los misteriosos caminos del señor y digerir que se trató de una coincidencia.
Ante la discusión, el sacerdote explicó que no incurrió en irregularidades y que su intención al participar fue contribuir con la recaudación.
Asimismo, indicó que no tenía previsto conservar el vehículo, en respuesta a los cuestionamientos surgidos tras el anuncio del resultado.




