El teatro Xicohténcatl, uno de los inmuebles históricos más representativos de Tlaxcala, fue utilizado para una sesión fotográfica por el titular del Sistema Estatal de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), Stephano Di Grazia, y su prometida, con la autorización oficial de la Secretaría de Cultura (SC).
Las imágenes, difundidas por el mismo Di Grazia, muestran al funcionario y a su pareja posando en distintos espacios del recinto, incluidos el escenario y la sala principal, tradicionalmente reservados para actividades artísticas y culturales.
La publicación generó una oleada de críticas en redes sociales y medios locales, donde usuarios cuestionaron si cualquier ciudadano tendría acceso a las mismas facilidades para utilizar uno de los inmuebles históricos más importantes del estado con fines estrictamente personales.
El Teatro Xicohténcatl forma parte de la Zona de Monumentos Históricos de la ciudad de Tlaxcala y se encuentra bajo la protección del INAH, por tratarse de un edificio construido en el siglo XIX y considerado parte del patrimonio histórico nacional.
Ante la polémica, la Secretaría de Cultura de Tlaxcala defendió la autorización otorgada al funcionario y sostuvo que ésta se realizó conforme al reglamento vigente y al procedimiento administrativo establecido para el préstamo del inmueble.
“La persona interesada presentó un oficio de solicitud, el cual fue atendido como se hace con cualquier ciudadana o ciudadano que requiera el uso de un espacio cultural. La autorización se otorgó bajo el compromiso de respetar las medidas de conservación, cuidado y protección del inmueble”, arguyó la dependencia a través de un comunicado de prensa.
Sin embargo, el propio reglamento del Teatro Xicohténcatl establece que las instalaciones podrán prestarse a instituciones gubernamentales y particulares “exclusivamente” para la realización de “eventos culturales”, lo que incitó dudas sobre la legalidad y pertinencia de autorizar una sesión fotográfica privada.
Hasta ahora, el Instituto Nacional de Antropología e Historia no ha informado públicamente si la actividad contó con la autorización federal correspondiente, y la Coordinación de Comunicación Social del Gobierno del Estado reiteró que el permiso fue expedido conforme a las disposiciones existentes, aunque reconoció que la normatividad vigente no contempla expresamente solicitudes para fines personales, como una petición de matrimonio o una sesión fotográfica tipo save the date.




