En 5 años, la edad media de las y los habitantes del estado de Tlaxcala pasó de 28 a 31 años, mientras que la proporción de personas de 65 años y más aumentó de 6 a 9 por ciento, aspecto que representa una reducción del bono demográfico en la entidad, según revelan los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La edad promedio de la población tlaxcalteca que en 2020 se ubicaba en 28 años y, 5 años después, aumentó a 31 años. A esto se suma que el grupo poblacional de 65 años y más pasó de representar el 6 por ciento del total estatal, en 2020, a ser el 9 por ciento en 2025.
Este lunes, la Coordinación Estatal del Inegi en Tlaxcala presentó los resultados más relevantes para la entidad de dicha encuesta, en la que se identificó un crecimiento en el número de habitantes entre 2020 y 2025, al pasar de un millón 342 mil 977 a un millón 419 mil 482; cifra que representó un incremento de 76 mil 505 personas.
Fue así como el coordinador estatal del Inegi, Carlos Manuel Lozano García señaló que la pirámide poblacional en Tlaxcala para 2025 evidencia una contracción en su base, en particular en los grupos de cero a 4 años y de cinco a nueve.
Mientras que, la población mayor de 50 años, en comparación con el 2020, demostró un incremento en la encuesta del año pasado.
Este comportamiento, adelantó Lozano García, permite advertir que el llamado bono demográfico, es decir, el periodo en el que existe una mayor proporción de población en edades potencialmente productivas respecto de la población dependiente, se encuentra en proceso de reducción.
“El bono demográfico se nos está acabando”, reconoció frente a medios de comunicación y abundó que el crecimiento de la población adulta mayor y la reducción de la natalidad están modificando paulatinamente la estructura de la entidad, pese a que se registra un aumento en la población.
Uno de los principales indicadores de este cambio, insistió en la presentación, se encuentra en la edad promedio de la población tlaxcalteca que en 2020 se ubicaba en 28 años y, cinco años después, aumentó a 31 años. A esto se suma que el grupo poblacional de 65 años y más pasó de representar el 6 por ciento del total estatal, en 2020, a ser el 9 por ciento en 2025.
Dicho crecimiento, continuó Lozano García, plantea nuevos retos para la entidad, principalmente en materia de acceso a servicios de salud, seguridad social, redes de cuidados, empleo y condiciones económicas para las personas que, en próximas décadas, llegarán a la tercera edad.
Al respecto, el coordinador estatal del Inegi remarcó que los datos obtenidos en la encuesta permiten identificar el proceso de envejecimiento por el que está pasando el estado de Tlaxcala; sin embargo, advirtió que es necesario cuestionar y analizar las condiciones en que las personas llegan a ser adultos mayores.
De esta manera, planteó que se discuta si las personas mayores de 65 años continúan trabajando, si cuentan con una jubilación o pensión suficiente para atender sus necesidades, si sostienen actividades educativas o si enfrentan deudas financieras; aspectos que no pueden conocerse con la pirámide poblacional.
Por otra parte, aunque Tlaxcala demostró un crecimiento de más de 76 mil habitantes en los últimos cinco años, el ritmo al que aumenta su población muestra una tendencia descendente, declaró Lozano García, pues la tasa de crecimiento anual se ubicó en uno por ciento entre 2020 y 2025.
Entre los municipios que reportaron una mayor población se encontraron Huamantla, con 104 mil 236 habitantes que representaron alrededor del 7.3 por ciento del total estatal; seguido por Tlaxcala, con 101 mil 123, y San Pablo del Monte, con 91 mil 599.
En contraste, San Lucas Tecopilco se ubicó como el municipio con menor población, con 3 mil 59; mientras que Lázaro Cárdenas ocupó el segundo lugar con 3 mil 571 y San Jerónimo Zacualpan el tercero con menos habitantes, con 3 mil 981.
Los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 demuestran que el estado de Tlaxcala ha crecido en número de población; sin embargo, el ritmo de este incremento es cada vez menor y su composición se inclina hacia el aumento de adultos mayores y una baja en la natalidad.
Aunque esta información no es por sí misma una evaluación de las políticas públicas implementadas entre 2020 y 2025, sí presentan datos que pueden ser utilizados por las instituciones para diseñar e implementar acciones para atender a los cambios que presentará la entidad en las próximas décadas.
Es así que los principales retos de cara a esta transformación poblacional serán el aumento de la población adulta mayor, la reducción de los nacimientos, las modificaciones en las estructuras familiares y la disminución del bono demográfico.




