El empresario Ignacio Alarcón, dueño del conocido restaurante Mr. Pampas, negó haber sido detenido por el delito de despojo y anunció que procederá legalmente contra la Procuraduría General de Justicia (PGJE) de Tlaxcala por haberlo difamado sin ningún fundamento.
Desmintió la serie de publicaciones que fueron compartidas por la propia dependencia, donde aseguraban que había sido aprehendido el día de ayer en la colonia La Paz, por apropiarse, en agosto de 2015, de un inmueble ubicado en el municipio de Huamantla, Tlaxcala.
Aclaró que él únicamente se presentó a declarar, como lo hace desde hace nueve años, pues un sujeto de nombre Rafael Cervantes, lo acusó de haberle quitado su propiedad, a pesar de que la compró legalmente.
Después de acudir con las autoridades judiciales, regresó a la entidad poblana para seguir atendiendo sus negocios, así como sus responsabilidades en la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), la cual dirige.
“Mira te platico rápido. Este es un tema que traigo desde el 2015, sobre un terreno en Huamantla que compré legalmente y de buena fe. Yo solo fui a declarar, pero no estoy detenido como lo dio a conocer la procuraduría. Si estuviera en el Cereso, no tendría esta llamada contigo. No me he movido, aquí sigo trabajando”, informó.
Ante esta situación, dijo que sus abogados ya se están haciendo cargo del tema y adelantó que procederá legalmente contra quien resulte responsable de haberlo difamado y boletinado públicamente.
Desde su perspectiva, dijo que se trató de un intento de intimidación o extorsión por parte de los funcionarios públicos, con el fin de que cayera en actos de corrupción para darles dinero.
“Subieron esas publicaciones ilegalmente, pero mis abogados ya fueron a echarles bronca. Sin duda realizaremos una acción legal por esta situación, pero sabemos que el proceso tarda”, concluyó.
Fuentes oficiales del departamento de Comunicación Social de la PGJE de Tlaxcala, dieron a conocer su postura a esta casa editorial con el fin de aclarar todo lo sucedido.




