La inundación del pasado 15 de septiembre dejó una semana sin clases en el jardín de niños Paulina Maraver, situado en el municipio de Tzompantepec, pues la ayuda de los tres niveles de gobierno ha llegado con demora, denunciaron pobladores.
“Hay familias damnificadas que requieren alimentos calientes y despensas, pero no hay respuesta del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia ni de la Coordinación Estatal de Protección Civil“, denunció Laura Tlapale Portilla, directora del preescolar.
Señaló que muchas familias enfrentan pérdidas porque sus bienes como pantallas, colchones, electrónicos, sillones, sillas y vehículos quedaron inservibles debido a que el agua subió más de un metro.
Ya que no hubo una reacción inmediata, expresó que fueron los padres de familia quienes tomaron la iniciativa de sanear la escuela y extraer el agua de la cisterna para lavar los salones.
Vino personal del ayuntamiento de Tzompantepec, trajo agua para la cisterna, fue todo, el problema es que la escuela está insegura porque se derrumbó una barda de dos casas y, por ahí, puede entrar cualquier persona, denunció.
La tromba del 15 de septiembre dejó más de 90 viviendas inundadas, dos casas destruidas y al menos cuatro familias damnificadas.




