La festividad del Día de Muertos representa una de las tradiciones más arraigadas de México y también una fuente de movimiento económico para diversos sectores comerciales.
Comerciantes de veladoras, pan de muerto, flores, frutas, papel picado y materias primas reportan incrementos en sus ventas de entre 40 y 90% durante esta temporada.
Los vendedores de materias primas registran la mayor demanda, con un aumento que en los días cercanos al 30 de octubre alcanza hasta un 80% más de ventas que el resto del año.
Comerciantes del estado de Tlaxcala compartieron sus experiencias y observaciones sobre la temporada.
El Día de Muertos también beneficia a florerías y mercados locales, donde la venta de cempasúchil, nube y terciopelo comienza a incrementarse conforme se acercan las fechas de colocación de ofrendas y visitas a los panteones.
La Señora Marta, comerciante de años dedicada a la venta de flores, comentó sobre la preparación de los pedidos y la atención a los clientes en estas fechas.
Más allá de su impacto económico, la festividad conserva su significado espiritual, como expresión de amor, respeto y memoria hacia los seres queridos que ya no están.
Esta mezcla de comercio y tradición mantiene vigente una de las costumbres más representativas de la cultura mexicana, integrando actividad económica con la celebración de la memoria familiar.




