La comunidad de San José Tetel, en el municipio de Yauhquemehcan, se convirtió en el escenario de un violento episodio de justicia por propia mano. Habitantes de la zona, hartos de la inseguridad, interceptaron y propinaron una severa golpiza a un sujeto identificado como el presunto responsable de una ola de robos a vehículos en la región.
Sin embargo, el hecho dio un giro alarmante cuando, tras la detención, familiares del acusado arribaron no para mediar, sino para lanzar amenazas directas contra las víctimas que lo denunciaron.
El detonante de la furia vecinal fue la difusión de grabaciones de cámaras de videovigilancia que expusieron el actuar impune del sujeto. En los videos, que rápidamente circularon en grupos vecinales, se observa el modus operandi del presunto delincuente.
En una primera grabación, el sujeto —quien se traslada a bordo de una bicicleta y porta una mochila en la espalda— se aproxima a la ventana de una “combi” (colectiva) estacionada, sustrae objetos de valor y huye con calma.
En una segunda evidencia, se le ve en la misma bicicleta circulando por una calle donde se encontraba una camioneta de la empresa Marinela. Aprovechando el descuido, se acerca al lado del copiloto, roba pertenencias y escapa, dejando incluso una mochila tirada en su huida.
Gracias a la nitidez de las imágenes, los vecinos lograron identificar al hombre, quien reside cerca de la capilla en un fraccionamiento de la misma comunidad de Tetel.
Antes del mediodía, los afectados montaron guardia. Al ubicarlo en la zona conocida como Cuatro Caminos —colindante entre Santa Úrsula Zimatepec y San José Tetel—, un grupo de colonos lo interceptó antes de que lograra refugiarse en su domicilio.
El hartazgo social se materializó en golpes. El presunto ladrón fue sometido y castigado físicamente por la turba, quienes le recriminaron los múltiples robos en la zona.
Elementos de la Policía Municipal de Yauhquemehcan arribaron al sitio para rescatar al sujeto del linchamiento inminente. El detenido, quien presentaba múltiples lesiones producto de la agresión multitudinaria, fue trasladado a la comandancia municipal.
Fue en las instalaciones de seguridad donde la situación escaló a un nivel de mayor tensión. Familiares del detenido, acompañados por un grupo de personas señaladas por los vecinos como posibles cómplices, se congregaron al exterior de la comandancia.
Lejos de mostrar preocupación por la situación legal, lanzaron gritos intimidantes contra el chofer de la unidad de transporte público que había sido víctima del robo.
“Vamos a agarrar al güey de la colectiva, le vamos a partir su madre”, sentenciaron los familiares, en un claro intento de amedrentamiento para evitar la denuncia formal.
Se desconoce si la Policía Municipal ha puesto al detenido a disposición de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) de Tlaxcala.
Los habitantes de San José Tetel exigen que no sea liberado, temiendo que las amenazas de la familia se cumplan y la inseguridad en el municipio continúe escalando ante la falta de consecuencias legales.




