Después de años de planeación inconclusa y demandas del sector productivo, el gobierno del estado avanza en la construcción de la Ciudad del Abastecimiento, un proyecto largamente postergado que hoy se materializa en Huamantla.
La obra se consolida como una plataforma comercial estratégica para ordenar y fortalecer la distribución de productos agroalimentarios, impulsar a los productores locales, generar empleos y dinamizar la economía regional, atendiendo una necesidad histórica del campo tlaxcalteca.
Impulsada por la administración que encabeza la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, la Ciudad del Abastecimiento contempla la edificación de naves, bodegas especializadas y un patio de maniobras, infraestructura que durante años fue considerada prioritaria, pero que no logró concretarse hasta la actual gestión.
La gobernadora Cuéllar destacó que la Ciudad del Abastecimiento representa una respuesta directa a una demanda histórica de las comunidades productoras, al tratarse de una obra pensada para dignificar el trabajo del campo, fortalecer la economía familiar y generar condiciones más justas para quienes, durante años, sostuvieron la producción agroalimentaria del estado sin contar con infraestructura adecuada.
“La Ciudad del Abastecimiento es una deuda histórica con nuestras productoras y productores que hoy estamos saldando. Durante mucho tiempo el campo fue olvidado, pero hoy estamos construyendo un modelo más justo, donde quienes trabajan la tierra tengan espacios dignos, oportunidades reales y un futuro con bienestar para sus familias”, expresó.
Actualmente, el proyecto se encuentra en su segunda etapa donde se intervienen 38 mil metros cuadrados y se construirán 66 bodegas que estarán a disposición de los productores.
De manera paralela, el gobierno estatal ha destinado una inversión de mil 491 millones de pesos al sector primario, canalizados a programas de apoyo directo para las y los trabajadores del campo, fortaleciendo la producción y la comercialización agrícola.
La puesta en marcha de la Ciudad del Abastecimiento no solo resuelve una deuda histórica con el sector productivo, sino que redefine el modelo de desarrollo rural en Tlaxcala.
Con infraestructura largamente demandada y una inversión sin precedentes al sector primario, el estado avanza hacia un campo más competitivo, justo y con capacidad real de abastecer a su población, cerrando un ciclo de abandono y abriendo una nueva etapa de crecimiento económico y soberanía alimentaria.




