El dictamen de la reforma electoral, conocido como Plan B, fue aprobado en comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Reforma Político Electoral de la Cámara de Diputados, con 60 votos a favor y 13 en contra en una votación que reflejó el respaldo de legisladores de Morena, Partido Verde y Partido del Trabajo, mientras que PRI, PAN y Movimiento Ciudadano se pronunciaron en contra.
Durante la discusión, se informó que el documento aprobado ya no incluye el apartado que planteaba realizar la revocación de mandato junto con las elecciones federales del próximo año. Esta modificación permitió que el Partido del Trabajo fijara una postura a favor en la Cámara de Diputados, a diferencia de lo ocurrido previamente en el Senado.
El coordinador de los diputados del PT, Reginaldo Sandoval, anunció que su bancada respaldaría el dictamen tanto en comisiones como en su próxima discusión en el pleno. Señaló que los cambios propuestos buscan “reducir costos y eliminar beneficios, sin afectar la operación de las instituciones electorales”.
En contraste, legisladores de oposición manifestaron su desacuerdo.
El diputado Homero Niño de Rivera cuestionó que la reforma no aborda problemas relacionados con la seguridad en los procesos electorales. Por su parte, Emilio Suárez sostuvo que las modificaciones podrían debilitar el sistema democrático y afectar el funcionamiento de organismos como el Instituto Nacional Electoral y el Tribunal Electoral.
El dictamen será turnado al pleno de la Cámara de Diputados para su análisis y votación.




