Tlaxcala reforzó las acciones de vigilancia ambiental sobre el río Zahuapan mediante la coordinación entre el Gobierno del Estado y 6 municipios, con el propósito de detectar, atender y dar seguimiento a posibles descargas ilegales que puedan afectar los cauces, cuerpos de agua, suelo y redes municipales de drenaje.
Como parte de la estrategia denominada “Sin Descargas Ilegales”, la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Tlaxcala (PROPAET) suscribió 6 Convenios Marco de Coordinación Institucional con los ayuntamientos de Chiautempan, La Magdalena Tlaltelulco, Apetatitlán de Antonio Carvajal, Totolac, Tlaxcala de Xicohténcatl y Amaxac de Guerrero.
La sesión de trabajo fue encabezada por el secretario de Gobierno, Luis Antonio Ramírez Hernández, quien destacó la importancia de fortalecer la colaboración entre los diferentes órdenes de gobierno para atender uno de los principales retos ambientales de la entidad.
Los convenios permitirán establecer mecanismos para la prevención, identificación, atención y canalización de hechos relacionados con descargas de aguas residuales que pudieran representar un riesgo para el río Zahuapan y otros recursos naturales.
Uno de los principales objetivos será mejorar el intercambio de información entre las autoridades, de manera que las denuncias ciudadanas puedan ser recibidas, canalizadas y atendidas con mayor oportunidad, particularmente cuando se identifiquen puntos considerados como críticos.
La estrategia se incorpora a los trabajos que realizan los gobiernos de México y Tlaxcala para la recuperación de la cuenca Atoyac-Zahuapan, considerada una de las prioridades ambientales de las autoridades federales y estatales.
El saneamiento del Atoyac forma parte del Compromiso 92 de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, denominado “Limpiar y sanear los tres ríos más contaminados del país”, que contempla acciones en los ríos Atoyac, Tula y Lerma-Santiago.
La estrategia federal considera diferentes líneas de acción, entre ellas la construcción y rehabilitación de infraestructura de tratamiento, colectores, control de descargas contaminantes, restauración ecológica, recuperación de riberas y fortalecimiento de la vigilancia ambiental.
Durante su visita a Tlaxcala del pasado 17 de septiembre, como parte de su gira de rendición de cuentas “Honestidad y resultados”, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que este año se prevé concluir la intervención de 22 kilómetros del río Atoyac como parte de las acciones de saneamiento.
La mandataria federal también señaló la necesidad de atender las descargas contaminantes que llegan a la cuenca, particularmente aquellas relacionadas con actividades productivas, lo que coloca a la vigilancia de los municipios como un componente importante para evitar que nuevas fuentes de contaminación afecten los avances.
En este contexto, la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros destacó que la participación de los ayuntamientos resulta fundamental para llevar las acciones de saneamiento directamente al territorio.
La mandataria estatal sostuvo que la recuperación de los ríos no depende únicamente de la realización de obras de infraestructura, sino también de mantener una vigilancia permanente y establecer mecanismos de corresponsabilidad entre autoridades y sociedad.
“Recuperar nuestros ríos requiere obras, pero también vigilancia permanente y corresponsabilidad”, señaló, al subrayar que uno de los objetivos es identificar las descargas irregulares, atenderlas y evitar que vuelvan a contaminar los cauces.
Entre las acciones contempladas en los convenios se encuentra la recepción y canalización de denuncias ciudadanas, además de orientación y asesoría en materia ambiental para los municipios participantes.
También se contempla la integración de padrones municipales de establecimientos susceptibles de generar descargas, así como el intercambio de información técnica y administrativa que permita a las autoridades contar con mayores elementos para identificar posibles fuentes contaminantes.
Otro de los mecanismos será la identificación de puntos críticos y la realización de visitas de inspección coordinadas, con el propósito de detectar oportunamente situaciones que puedan representar un riesgo ambiental.
Los acuerdos incluyen además el seguimiento de los procedimientos administrativos que correspondan, así como la promoción de auditorías ambientales voluntarias y la capacitación del personal municipal en materia de legislación ambiental, inspección y manejo de descargas.
La coordinación también busca delimitar las responsabilidades de cada autoridad, pues las medidas de seguridad, suspensión o clausura que resulten procedentes deberán ser determinadas y ejecutadas por la instancia competente, de acuerdo con el marco jurídico aplicable.
Los Convenios Marco de Coordinación Institucional tendrán una vigencia de un año, con posibilidad de renovación, y permitirán mantener una comunicación permanente entre el Gobierno del Estado y los 6 ayuntamientos involucrados.
Con estas acciones, Tlaxcala busca ampliar la vigilancia territorial sobre el río Zahuapan y fortalecer la participación de los gobiernos municipales en la recuperación de la cuenca Atoyac-Zahuapan.
La estrategia combina prevención, atención de denuncias, inspección, intercambio de información y coordinación institucional, con el objetivo de reducir las descargas irregulares y contribuir al saneamiento de los cuerpos de agua de la entidad.
El reto, será llevar estos acuerdos del papel al territorio, mediante una vigilancia constante que permita identificar las fuentes contaminantes, atender las denuncias y dar seguimiento a los establecimientos o puntos que representen un riesgo para el Zahuapan y la población que habita en su entorno.




