La falta de un espacio para la disposición final de residuos sólidos tras el cierre del relleno sanitario de Atlangatepec, comenzó a modificar las estrategias de recolección de basura en diversos municipios de Tlaxcala, situación que obligó a los ayuntamientos a buscar alternativas para evitar la acumulación de desechos en calles y la vía pública.
En una revisión de las acciones emprendidas por los 10 municipios con mayor población en la entidad se identifican distintas respuestas ante esta contingencia, desde la suspensión temporal del servicio de limpia hasta la incorporación de unidades para recuperar materiales reciclables y la modificación de los días de recolección.
Asimismo, varias administraciones municipales han trasladado parte de sus recomendaciones a los hogares, al solicitar a la población que mantenga sus residuos dentro de sus viviendas, evite depositarlos en lugares no autorizados y comience a separarlos para facilitar su aprovechamiento.
Entre los municipios que anunciaron afectaciones directas al servicio se encuentra San Pablo del Monte, donde el ayuntamiento informó la suspensión temporal de la recolección en sus 12 barrios, debido a que no cuenta con un relleno sanitario disponible para depositar los residuos generados diariamente.
Ante esta situación, la administración municipal y los presidentes de las 12 comunidades mantienen la búsqueda de alternativas para el destino final de la basura, mientras solicitaron a los habitantes evitar arrojarla en calles, barrancas, terrenos baldíos, parques y otros espacios públicos, bajo la advertencia de posibles sanciones.
De manera similar, Ixtacuixtla de Mariano Matamoros comunicó la suspensión del servicio de recolección hasta nuevo aviso, derivado de las condiciones irregulares en el funcionamiento del relleno sanitario, por lo que pidió a la ciudadanía tomar previsiones y no abandonar sus desechos en espacios públicos.
En Chiautempan, el gobierno municipal reconoció afectaciones en el servicio por la suspensión temporal de actividades en el sitio de disposición final, por lo que solicitó a los habitantes conservar la basura dentro de sus domicilios, no colocar bolsas en banquetas o esquinas y evitar su quema, debido a los riesgos que representa para la salud y el medio ambiente.
Por su parte, Huamantla también pidió a la población no sacar sus residuos a las calles mientras se atiende la situación extraordinaria, además de mantenerlos en bolsas cerradas y comenzar a dividirlos entre orgánicos e inorgánicos para reducir la acumulación de desechos en las colonias.
En Tlaxco, la suspensión temporal de la recolección fue anunciada desde el pasado 14 de octubre, cuando el ayuntamiento informó que el cierre del relleno sanitario afectaría el servicio y solicitó a los habitantes evitar sacar sus residuos a la vía pública, sin que en la recopilación de sus publicaciones oficiales se identifiquen anuncios posteriores sobre nuevas medidas.
En tanto, el municipio de Tlaxcala advirtió que depositar basura en sitios no autorizados puede derivar en multas de hasta 75 Unidades de Medida y Actualización (UMA), por lo que exhortó a esperar el paso de los camiones recolectores y evitar dejar bolsas en calles, banquetas y espacios públicos.
En contraste, Apizaco anunció la incorporación de una unidad especial de Servicios Municipales para recolectar exclusivamente PET, aluminio y cartón, estrategia que comenzó el 29 de octubre y que busca facilitar el aprovechamiento de estos materiales mediante su separación desde los hogares, sin recibir basura doméstica ni otros residuos.
Asimismo, Zacatelco difundió un esquema de recolección diferenciada para facilitar la separación de los desechos, con unidades municipales, camionetas de voluntarios y motocicletas, mediante el cual los lunes, miércoles y viernes se reciben residuos orgánicos y no reciclables, mientras que los martes, jueves y sábados se destinan a los inorgánicos que pueden recuperarse.
La administración de ese municipio también recomendó reducir el consumo de artículos desechables y llevar recipientes propios al realizar compras, con el propósito de disminuir la cantidad de basura que se genera diariamente y fomentar hábitos de reutilización.
En Yauhquemehcan, las recomendaciones se concentraron en evitar la quema de residuos, debido a que esta práctica libera contaminantes que pueden afectar la salud, particularmente por la inhalación de humo y sus posibles consecuencias respiratorias y cardiovasculares, además de difundir orientaciones para separar los materiales orgánicos e inorgánicos.
Por otra parte, Calpulalpan mantiene como referencia informativa los horarios y recorridos de sus camiones recolectores, publicados desde el pasado 31 de agosto, junto con exhortos para separar, reciclar y reutilizar los desechos, aunque en la revisión proporcionada no se identificaron comunicados posteriores relacionados con la contingencia.
La falta de sitios para depositar los residuos también abrió un escenario de inconformidad social en la zona norte del estado, donde habitantes de Plan de Ayala, en Tetla de la Solidaridad, y Santa María Zotoluca, en Tlaxco, mantienen su rechazo al proyecto privado “Xotla”, que pretende establecer un espacio para el manejo y disposición de basura en las inmediaciones de ambas comunidades.
A esta postura se sumó el Frente Ciudadano San Pedro Ecatepec y Comunidades, de Atlangatepec, que el pasado tres de noviembre expresó su solidaridad con los habitantes inconformes y cuestionó que la región norte sea considerada como destino de proyectos relacionados con la recepción de residuos, al tiempo que solicitó transparencia, estudios confiables y respeto a las comunidades.
El proyecto “Xotla” forma parte de las alternativas presentadas por la Secretaría de Medio Ambiente a los ayuntamientos para atender la disposición final de los desechos, luego del cierre del relleno sanitario de Atlangatepec, entre las cuales también se contemplaron seis sitios en entidades vecinas como Puebla, Hidalgo y Veracruz, además de una tarifa preferencial de 260 pesos por tonelada para el servicio privado.
Frente a este panorama, la separación de residuos desde los hogares representa una de las medidas que pueden contribuir a disminuir la cantidad de basura que requiere disposición final, mediante la clasificación de materiales orgánicos, reciclables y aquellos que no pueden aprovecharse, además de reducir el uso de productos desechables y reutilizar recipientes, envases y empaques.
De esta manera, aunque las acciones municipales presentan diferencias en cuanto a su alcance y continuidad, la contingencia evidencia la necesidad de encontrar alternativas para el destino final de los residuos sólidos y fortalecer la participación ciudadana, sin perder de vista que los ayuntamientos tienen la responsabilidad de atender los servicios de limpia, recolección, traslado, tratamiento y disposición final de los desechos.




