Jalneneltitla, oasis ecoturístico en Tlaxcala para visitar

A 127 kilómetros de la Ciudad de México y en la parte más alta del antiguo señorío de Tizatlán se encuentra “Jalneneltitla, un imperdible destino ecoturístico de Tlaxcala.

Su serenidad, el afortunado contacto con la vida silvestre y la asombrosa cercanía con la ciudad son tan solo algunas razones para visitar este maravilloso parque ubicado a 10 minutos de la capital tlaxcalteca.

El lugar tiene una gran extensión y un peculiar aire desértico por las abundantes cactáceas y suculentas que lo rodean. No obstante, la frescura bajo el rayo del sol se hace presente con una alberca de 1.4 metros de profundidad y un amplio chapoteadero para los más chicos.

Además, hay un manantial escondido con agua muy limpia al que es posible llegar al descender parte del cerro, pero la odisea para llegar hasta ahí implica escalar rocas y hacer algunas paradas de descanso entre subidas y bajadas con equipo especial.

Debido a su orientación, la vista es a los volcanes, la ciudad y el inmenso cielo azul de Tlaxcala. Desde sus numerosas peñas puedes ser testigo del nacimiento del Sol “coronando” la Malinche y, si te animas a quedarte a acampar, también del espectáculo nocturno de las estrellas. Eso sí, recuerda llevar casa de campaña y un buen cobertor porque en la intemperie se puede pasar bastante frío durante la noche.

Ya que se ubica en las laderas de una barranca, en Jalneneltitla es posible practicar actividades como rapel, alpinismo, escalada, senderismo o ciclismo de montaña. También, hay área de juegos, un campo para practicar futbol, dos zonas para asar carne y mucho espacio para disfrutar un refrigerio, leer o apreciar el vuelo de las aves en la paz del campo.

Si requieres de algún servicio como preparación de comida tradicional, un recorrido por la región o equipo para realizar deportes extremos, lo ideal es anticipar tu llegada contactando a la administración del parque a través de Facebook.

La entrada es de 40 pesos y está abierto todos los días de la semana. Ocasión que también puedes ocupar para visitar la muy cercana zona arqueológica de Tizatlán, integrada al patrimonio cultural de la Nación desde 2002, de acuerdo con el INAH.

Tizatlán es un lugar habitado por personas hospitalarias, rico en recursos naturales y cultura milenaria. Tierra de abundante xalnene, material de construcción que le da identidad al Centro Histórico de Tlaxcala. Un campo donde el único sonido son las ráfagas de viento cuando surcan la copa de los árboles. A una altitud inexplorada salvo por este oasis llamado “Jalneneltitla”.

Si viajas desde la Ciudad de México en auto, el costo oscila entre los 1,100 pesos ida y vuelta, considerando el pago del combustible y casetas.

En transporte público, el costo de viaje por persona es de aproximadamente 550 pesos considerando el boleto de autobús y transporte local.

Si tu idea no es acampar, el mejor lugar para descansar es el Hotel Señorial, uno de los más populares de la zona. Una habitación para dos personas ronda los 1,300 pesos.

Otra opción más accesible es la posada “La Casona de Cortés”, que además es pet-friendly. Ahí la noche oscila entre 900 y 1,200 pesos.

El clima en Tizatlán es muy amigable. La temperatura durante el transcurso del año varía de 5 a 25 grados y rara vez baja a menos de 2 o sube a más de 28.

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Redacción
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