Se reportó que en julio de 2021, la presa estaba vacía; solo había una canoa sobre la tierra agrietada por el paso de los meses.
Ahora, las 70 hectáreas de tierra que permanecieron durante tres años sin fauna silvestre, están invadidas de agua, lo que atrae a los animales.
Y aves, anfibios y mamíferos regresaron a este hábitat natural que en el mapa había desaparecido.
Lo que más abundan en “El Muerto” son parvadas de patos conocidos como garcetas.
Según la Comisión Nacional del Agua el cuerpo de agua considerada la segunda más grande de Tlaxcala, tiene un 69% de sus mayores niveles.
“Pero la tarea no fue fácil, con el apoyo de la Secretaría de Infraestructura y de los ejidatarios que aportaron el diésel se logró desazolvar el canal principal”, explicó el presidente de comunidad de San Andrés Buenavista.
Expuso que los hombres del campo han entendido lo vital que es el agua almacenada para alimentar el ganado.
“Aquí vivimos de la agricultura y ganadería es la comunidad que más cabezas de borrego tiene en sus corrales”, enfatizó.
Dijo que esperan que las últimas lluvias sigan alimentando el embalse para enfrentar el periodo de estiaje.