Con el propósito fundamental de promover ambientes de trabajo sanos y prevenir afectaciones emocionales entre la fuerza laboral, autoridades federales y estatales detallaron las responsabilidades que tienen las empresas en materia de salud mental. Durante la capacitación, se enfatizó que la salud emocional de los empleados no es solo una opción de bienestar, sino una obligación legal enmarcada en la normativa vigente del país.
Paola Atriano Rodríguez, jefa del Departamento de Previsión Social de la STPS en Tlaxcala, puntualizó que el mecanismo principal para cumplir con esta normativa consiste en la aplicación de cuestionarios especializados. Estas evaluaciones permiten identificar a trabajadores que hayan experimentado acontecimientos traumáticos severos durante su jornada o en sus trayectos, así como analizar la calidad del liderazgo, el trabajo en equipo y la conciliación entre la vida familiar y laboral.
“La aplicación de esta norma en específico es para todos los trabajadores, independientemente del tamaño o la actividad que realice la empresa; aplica a todos los centros de trabajo en todo el territorio nacional”.
La implementación correcta de la NOM-035 ofrece ventajas competitivas para las organizaciones, ya que al detectar problemáticas internas y mejorar el ambiente laboral, se logra una reducción significativa en los índices de ausentismo y en la rotación de personal. Sin embargo, se advirtió que el descuido de estas obligaciones puede derivar en procesos de inspección que concluyan en sanciones económicas. Las multas pueden oscilar entre las 500 y las 5,000 UMAs por cada uno de los puntos no cumplidos dentro de la normativa.
Finalmente, se destacó que la veracidad de los resultados depende directamente de la participación honesta de las y los empleados al momento de responder las evaluaciones. Solo a través de un diagnóstico real será posible aplicar medidas correctivas que impacten positivamente en la productividad y la salud mental colectiva de los centros de trabajo en Tlaxcala.




