El proyecto fotovoltaico Antares Solar, previsto en el estado de Tlaxcala, ingresó al Procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental mediante una Manifestación de Impacto Ambiental en modalidad regional presentada en mayo de 2026. De acuerdo con el resumen ejecutivo del documento, la central tendrá una potencia nominal de 180.2 MWac y una potencia pico de 216.3 MWdc, con un ratio DC/AC de 1.20.
La instalación se ubicará en el municipio de Ixtacuixtla de Mariano Matamoros, en Tlaxcala, aunque la línea de transmisión cruzará hacia el municipio de San Martín Texmelucan, en Puebla, donde se conectará con la subestación San Martín Potencia de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). El proyecto estará integrado por 3 componentes principales: el área de paneles solares, una subestación y la línea de transmisión eléctrica.
Según la MIA-R, Antares Solar ocupará una superficie total de 416.86 hectáreas, distribuidas en dos secciones separadas por la Barranca Guadalupe: el Área 1, de 220.44 hectáreas, y el Área 2, de 196.42 hectáreas. El documento precisa que los terrenos son ejidales, parcelados y privados, actualmente con uso agrícola, y que serán arrendados para el desarrollo del proyecto.
En términos técnicos, la planta prevé la instalación de 308,952 módulos fotovoltaicos de 700 Wp, montados sobre 3,696 seguidores solares a un eje. El diseño incorpora 32 centros de transformación de hasta 7.3 MW y 512 inversores de hasta 352 kVA. La distancia entre filas será de 6 metros, con un GCR de 39.73%.
La evacuación de la energía se realizará mediante una subestación de elevación que aumentará la tensión de 34.5 kV a 115 kV. Desde allí partirá una línea de transmisión de aproximadamente 4,213 metros, con un derecho de vía de 21 metros, de acuerdo con la especificación CFE L1000-10. El documento señala el uso de postes troncocónicos tipo lindero.
El resumen ejecutivo indica que el sitio del proyecto no se encuentra dentro de un área natural protegida federal, estatal o municipal, ni dentro de un sitio Ramsar, AICA, Región Hidrológica Prioritaria o Región Terrestre Prioritaria. Sí se identifica su relación con sitios prioritarios terrestres, el ordenamiento estatal y el Ordenamiento General del Territorio.
El diagnóstico ambiental describe el área como un sistema con alta intervención humana, marcado por actividades agrícolas de temporal y por la remoción de la vegetación original. La MIA-R señala que el predio forma parte de un ecosistema alterado y fragmentado por actividades agropecuarias, sin humedales ni ecosistemas frágiles o de alta biodiversidad dentro del área de proyecto.
Entre los impactos identificados figuran la generación de polvo y emisiones durante la construcción, ruido, compactación de suelo, alteración puntual de la topografía, eliminación de vegetación entre parcelas, desplazamiento de fauna asociada a cultivos y cambios visuales por la presencia de paneles solares y de la nueva línea eléctrica. El documento califica los impactos adversos como de baja magnitud y no significativos.
Como medidas de prevención, mitigación y compensación, se prevén mantenimiento de maquinaria, uso de cubiertas en vehículos de transporte de materiales, riego de caminos internos, letrinas portátiles, manejo de residuos, obras de conservación de suelo y agua, reforestación, ahuyentamiento de fauna y rescate y reubicación de serpientes en caso necesario.
El cronograma del proyecto considera un periodo de construcción de 36 meses, que incluirá las obras del sistema fotovoltaico, subestaciones eléctricas y línea de transmisión. La operación está prevista por al menos 30 años, con mantenimiento periódico durante toda la vida útil de la instalación. El calendario incluido en la MIA-R también menciona actividades de instalación y comisionamiento de un sistema de almacenamiento, aunque el resumen ejecutivo no especifica su potencia ni capacidad energética.




