La red de videovigilancia del Centro de Control, Comando, Comunicaciones, Cómputo, Coordinación e Inteligencia (C5i) opera con 2,699 cámaras distribuidas en el estado, además de arcos carreteros, lectores de placas y puntos de monitoreo que apoyan las labores de seguridad e investigación.
Sin embargo, las autoridades no han hecho públicos indicadores que permitan conocer cuántos delitos se esclarecen gracias a esta infraestructura. De acuerdo con información oficial, el sistema está conformado por 1,587 cámaras en Puntos de Monitoreo Inteligente (PMI), 1,020 cámaras enlazadas a los C2 municipales y 92 equipos de reconocimiento facia, además de 136 puntos de monitoreo vehicular, utilizados para identificar unidades con reporte de robo y dar seguimiento a desplazamientos sospechosos.
Durante 2026, el C5i ha participado en diversos operativos. Uno de los casos ocurrió en mayo, cuando el monitoreo permitió ubicar un tractocamión con reporte de robo sobre la autopista Puebla-Tlaxcala el seguimiento mediante cámaras derivó en una persecución y en la detención de dos personas en el libramiento Tlaxcala-Chiautempan. En junio, otro operativo apoyado por las herramientas tecnológicas del C5i y el Registro Público Vehicular (Repuvet) permitió el aseguramiento de tres vehículos relacionados con distintos delitos, entre ellos dos con reporte de robo vigente y otro vinculado con un presunto abuso de confianza.
Ese mismo mes, autoridades reportaron la recuperación de cinco vehículos con reporte de robo y el aseguramiento de una camioneta presuntamente relacionada con un fraude, como parte de acciones coordinadas entre corporaciones de seguridad y los sistemas de videovigilancia.
Además de apoyar la recuperación de vehículos, las cámaras del C5i también han sido utilizadas para identificar a probables responsables de actos de vandalismo y dar seguimiento a investigaciones ministeriales mediante el análisis de imágenes captadas en espacios públicos.
Aunque parte de esta infraestructura tecnológica es utilizada para detectar infracciones de tránsito mediante cámaras lectoras de placas, la operación del programa de fotomultas corresponde a la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMyT), no al C5i la dependencia es la responsable de emitir las infracciones, determinar los montos de las sanciones y administrar el programa, mientras que el C5i proporciona el soporte tecnológico para la captación de imágenes y el monitoreo.
Hasta el momento, la Secretaría de Movilidad y Transporte no ha informado cuántas fotomultas se han aplicado durante 2026, cuánto se ha recaudado por este concepto ni cuántas sanciones han sido canceladas o impugnadas, por lo que no es posible evaluar el alcance del programa con información pública.
En cuanto al C5i, tampoco se conocen cifras oficiales sobre cuántas detenciones, sentencias o carpetas de investigación han sido resueltas directamente gracias al uso de la videovigilancia.
La ausencia de estos indicadores impide medir con precisión el impacto de una de las principales inversiones tecnológicas en materia de seguridad pública en Tlaxcala.




