Integrantes de la Asamblea Comunitaria Socioambiental rechazaron la instalación de nuevos tiraderos de basura a cielo abierto en Tlaxcala y la privatización de la basura con el proyecto Xotla que quiere imponer la Secretaría del Medio Ambiente (SMA).
A través de un posicionamiento, puntualizaron que el cierre de los tiraderos a cielo abierto que se denominaron como rellenos sanitarios de Panotla, Huamantla, Calpulalpan y ahora el de Atlangatepec, este último el pasado 31 de octubre, obliga a las autoridades estatales a emprender la remediación de las áreas afectadas conforme a los requerimientos legales y comunitarios.
Además destacaron que al tiradero a cielo abierto de Atlangatepec, llegaron aproximadamente mil 475 toneladas diarias de basura proveniente de los 60 municipios del estado.
Por ello, anunciaron que brindan el total apoyo a las comunidades de la región norte de Tlaxcala, que siguen luchando contra la imposición gubernamental de basureros y los llamados Polos de Economía Circular (Podecibis), además de la represión que enfrentan las poblaciones de los municipios de Tetla y Tlaxcala ante la presencia de camiones de basura resguardados por granaderos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) en su lucha por detener la construcción del tiradero de basura de Xotla, proyecto que impulsa la misma SMA.
Asimismo, destacaron que el gobierno de Lorena Cuéllar Cisneros, debe una disculpa pública y la promesa de no repetición de estos daños causados a la ecología por los tiraderos a cielo abierto y específicamente a la comunidad de San Pedro Ecatepec, por la represión sufrida por granaderos de la Secretaría de Seguridad Ciudana (SSC).
Empero, reiteraron que pese a todo este problema y crisis de la basura en Tlaxcala, la Secretaría de Medio Ambiente (SMA) a cargo de Pedro Aquino Alvarado, tras el cierre del tiradero a cielo abierto en Atlangatepec, delegó a los municipios el manejo de los residuos sólidos, limitándose a ofrecer un directorio de tiraderos privados en los estados de Puebla, Hidalgo y Veracruz, además del proyecto Xotla que respalda el gobierno del estado.
“Algunos municipios han impulsado campañas en redes sociales para promover la separación de residuos, sin embargo, las campañas informativas por sí solas no generan cambios de conductas si no se acompañan de otros mecanismos”.
Enfatizaron, que el modelo que quiere imponer el gobierno del estado representa un alto costo económico para el presupuesto municipal y que será absorbido por las propias comunidades a través del pago de mayores impuestos y sacrificando otras obras.
Por ello, la vía mercantilizadora y privatizadora de la basura que impulsa Lorena Cuéllar Cisneros, en el manejo de la basura no resulta ser una solución de fondo, porque los municipios no están creando infraestructura ni normatividad para ser sustentables, y que al contrario ha generado un colapso del sistema de manejo de los residuos sólidos en Tlaxcala.
Con base en el artículo 50 de la Ley Municipal, exigieron la implementación del programa “Basura Cero”, para la gestión integral de residuos “a partir de prevenir su generación y recuperar parte de ellos, y fortalecer la responsabilidad ambiental, económica, social y política”, a fin de evitar la saturación de tiraderos.
Que lo municipios emitan sus planes de manejo de residuos sólidos urbanos y que el servicio no sea privatizado. Además que las instituciones del gobierno estatal no se deslinden de sus responsabilidad en la disposición final de la basura y que cumplan con las normas en materia de manejo de la basura.
Requirieron de espacios de diálogo con las personas conocidas como pepenadores para incluirlas en el nuevo proceso, y que esto garantice sus ingresos económicos y dignificación de la actividad.
El posicionamiento fue firmado por alrededor de 40 organizaciones y colectivos como el Centro Fray Julián Garcés, el Frente Ciudadano San Pedro Ecatepec y comunidades, Atlihuetzían en resistencia, el Centro de Atención a la Familia Migrante Indígena (Cafami) y el Centro de Desarrollo Educativo Zacatelco (CDEZ).




